miércoles, 26 de septiembre de 2007

Desarrollo Personal (Ensayo)


Por: Mónica Godoy


El hombre, en su afán de alcanzar una vida plena llena de satisfacciones, constantemente busca la excelencia en todas las áreas de su vida y el equilibrio armónico que le permita expresar a plenitud su potencial como ser humano. Triunfar o tener éxito siempre ha sido su objetivo al iniciar cualquier proyecto, y es por esto que muchos han logrado obtener un puesto importante y trascendental en sus respectivas áreas de actividad.

Este desarrollo personal de que se habla, implica el autoconocimiento, el autoestima y la interrelación para lograr el bienestar a nivel personal, familiar, laboral y social, cuyo fin es conquistar un camino de transformación que los haga líderes del nuevo siglo.

Constantemente las personas hablan de la personalidad como si se tratara de un simple accesorio que decora su forma de actuar, y muchas veces habla de ella como si se tratara de rasgos atractivos y admirables (inteligencia, encanto, honestidad), pero no se detienen a pensar que la personalidad es algo mucho más complejo de lo que indica el uso ordinario del término, e incluye tantos rasgos positivos como negativos, que usados al extremos, podría ocasionar un desequilibrio al hombre.

Es por ello, que el individuo debe ser capaz de utilizar bien y oportunamente las habilidades, transformando lo negativo en positivo e integrándolas para lograr el objetivo deseado, llegando así a altos desempeños.

Nuestra vida es como un edificio, donde los ladrillos son nuestras actitudes, el cemento la energía que le pongamos a esas actitudes para que se hagan firmes ante la adversidad y cuanto más alto sea ese edificio, se reflejaría la capacidad o habilidad que se tenga para construir y alcanzar nuestros propósitos en la vida. Entonces debe concluirse, que el potencial humano no es mas que darse cuenta de la capacidad, energía y actitudes que cada persona tiene para explotarlo y ponerlo en marcha en la consecución de los objetivos que se proponga en la vida y poder responder entonces ante la sociedad y a si mismos: quién soy, de dónde vengo, qué hago y hacia donde voy.

Pero el hombre debe pasar, previamente al logro de sus metas, por un proceso de aprendizaje que le dará las herramientas que necesita para su desarrollo, herramientas éstas que en virtud del tiempo y de los cambios socioculturales deben ser adaptadas a una nueva realidad, llevando al hombre, no a desaprender los conocimiento, sino mas bien a aplicarlos para ser adaptados a las nuevas exigencias, lo que traería consigo posteriormente un reaprender hacia lo nuevo.

Ahora bien, “las creencias generan resultados”, ello por la puesta en marcha de actos y la toma de decisiones, pero no siempre lo que para unos es acertado y correcto, para otros necesariamente debe serlo. Un típico caso de ello sería la religión, los católicos creen en la Virgen y le tiene fe, y esa creencia y esa fe es lo que hace que ocurran los milagros; por el contrario, los cristianos (o evangélicos) no, en cuyo caso los resultados se hacen ausentes.

Para obtener resultados positivos, el hombre debe esforzarse por erradicar el núcleo del problema y dejar de enfocarse en aquellos detalles que puedan surgir, pues la vida va hacia adelante, nunca para atrás, y si anda por la vida dejando puertas abiertas por un “por si acaso”, nunca podrá desprenderse ni vivir lo de hoy con satisfacción.

Es por ello que se comenta sobre los ciclos de vida o de acción, cuyo orden de prelación dependerá de la creencia de cada individuo y los resultados se obtendrán en base a la postura que tenga cada uno de ello.

A criterio de la autora del presente ensayo, los ciclos de vida comportaría el siguiente orden:

1) Ser Supremo, que es Dios, sin Él no somos nada ni nadie, y la fe que tengamos es lo que hará posible todo en nuestra vida.
2) Espiritual, es ver al ese Ser Supremo conforme a la religión que se practique.
3) Personal, pues, aparte de Dios, lo más importante en la vida es uno mismo.
4) MEST, que permite la organización de las cosas en el espacio y el tiempo para establecer prioridades en la vida (familia, trabajo, relaciones públicas, y otras), lo cual requiere de nuestra energía positiva (empeño, esfuerzo y dedicación para lograrlo).
5) Familia, porque ella es nuestro complemento, el origen (padres) y la proyección (hijos) de lo que somos.
6) Sociedad, el hombre necesariamente debe vivir en sociedad y no ser un individuo aislado, y esa actuación dentro de la sociedad permitiría el desempeño del hombre ante los dos últimos ciclos de vida:
7) Laboral, pues gran parte del día del hombre transcurre en su lugar de trabajo, y
8) Seres vivos, lo cuales conforman la ecología y el lugar donde vivimos, “La Tierra”.

Para finalizar, es necesario realizar unos pequeños, pero no menos importantes, comentario de la “integridad”. Esta palabra implica rectitud, bondad, honradez, y al vivir con integridad personal los demás se dan cuenta que pueden confiar en nosotros.

Hace tiempo, leyendo pequeñas anécdotas de los antepasados encontré una pequeña historia que mas o menos se resume de la siguiente manera: Los griegos eran expertos en hacer figuras en mármol. Muchas veces al estar trabajando el mármol, descubrían grietas en él, la cual le quitaba valor a la obra. Algunos, entonces, cubrían esas grietas con una cera especial; la pulían y quedaba aparentemente perfecta, pero cuando la figura era expuesta al calor del sol, la cera se derretía y quedaba descubierto el engaño. Por eso, era común encontrar, donde vendían esas piezas de mármol, un letrero que decía: “Se venden figuras en mármol puro; sin cera.” De ahí, viene nuestra palabra en español sincera/o.

Pero esta integridad es el resultado de otros elementos como la reflexión, que permite distinguir lo bueno de lo malo; la disposición, empleada para actuar conforme a lo que se considera correcto; la transparencia, que tiene que ver con la honestidad ante los demás; y, por último, la acción, que es la materialización de las decisiones.

Para concluir, debe señalarse que los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación, donde nuestra personalidad, siempre firme, la disposición de aprender y adaptarse a esos cambios (reaprender), adaptando nuestras creencia conforme a lo que consideramos correcto para obtener resultados positivos en los diferentes ciclos de vida o acción, es lo que nos hará una persona íntegra, y si eso es lo que realmente somos, y estamos convencidos de ello, es lo que los demás verán, y las consecuencias que originen serán el resultado único de nuestras acciones.


2 comentarios:

koki60 dijo...

Buenisimo post! muy completo, con las areas del desarrollo personal, descripción del desarrollo personal, historía... ha faltado un poco hablar sobre las técnicas a realizar, completo la información con esta web -> tecnicas de desarrollo personal

Anónimo dijo...

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