




Es verdad: abandonamos el blog durante los últimos meses de 2007 y los primeros de 2008. Ha sido un poco difícil mantener todas nuestras ocupaciones todos estos días, además de que los últimos cursos del diplomado fueron bastante exigentes... Como debe ser.
Sin embargo, aquí estamos de vuelta.
Quisiera, por este medio, despedirme de una etapa (mas no del blog, que esperamos seguir alimentando de alguna manera para que sirva de punto para el encuentro).
Aunque en ocasiones quise abandonar el diplomado, porque parecía no encontrar el tiempo para cumplir el horario y todas las asignaciones, me sentí muy complacida de culminarlo de manera exitosa. Entre otras razones, por mis compañeras de equipo: Mónica, Roselena, Vanessa y Onelsy, a quienes estimo, admiro y respeto por variadas razones.
A todas, por su inteligencia, su nivel de compromiso, su ética, su responsabilidad, su capacidad para resolver problemas y para integrarse, su espiritualidad.
A Mónica por su decidida manera de ser, por su capacidad de avanzar sin titubeos, por su determinación y su honestidad sin límites, su confianza.
A Vanessa por su disposición, su confianza, su capacidad, su profesionalismo.
A Roselena por su disposición, su interés, su amistad.
A Onelsy por su enterza, su valentía, su confianza... por ese "ángel" que ella lleva siempre.
A todas, gracias por todos los momentos que compartimos.
También quisiera incluir en esta lista a Berluys, que aunque debió retirarse del diplomado, estuvo con nosotras en parte de este camino, y ha debido atravesar momentos muy duros. Berluys: Gracias por existir y espero que tu sonrisa y tu alegría de siempre se renueven con el tiempo y con las experiencias de vida. Que nunca, por nada, se apague el brillo de tus ojos.
Estoy segura de que siempre recordaremos a nuestras compañeras y a nuestros compañeros... Yo, por ejemplo, no olvidaré a Marcos, con su espíritu alborotado y su sonrisa siempre tan bien puesta... A Carmen, con sus risas, sus relámpagos y su locura... A Mariángel, con su ametralladora verbal... A la sister, siempre tan arreglada y dispuesta... A Pablo, con sus negativas a participar en las dinámicas... A la princesa Mónica con sus comentarios... Tampoco olvidaré las comilonas tan frecuentes ni los kilos que aumenté por ellas... Ja ja ja ja
¡Bien por todas y todos los que llegamos hasta el final!
Espero que todas y todos sigamos nuestro camino por las mejores sendas. Y que no nos olvidemos... de vez en cuando tal vez podamos saltar nuestras barreras y encontrarnos en un contexto distinto.
¡Éxitos!
